jueves, 25 de diciembre de 2014

Reflexión libreSR

Y es ahí cuado te das cuenta de que nada será lo mismo, que todo el mundo cambia, lo dulce se vuelve amargo, lo claro oscuro, lo contento triste, lo que creías infinito se ha desvanecido, no está, no existe. Quien creías ser tu amigo ayer, hoy es amigo del que una semana atrás hablaba mal, por personas que dabas la vida, ahora no das absolutamente nada. Personas que dicen "te quiero" o "te amo" como si dijesen "hola". Todo eso desaparece. Miras a tu al rededor y estás solo, no tienes a nadie a ti al rededor, y te preguntas, ¿qué ha pasado? Y dices, "quiero que todo vuelva a empezar", pero toca aprender a dejar de querer a todo aquello que duele y que nos rompe en dos.

 Disfruta con los equivocados hasta que llegue el indicado.
Sí, tal y como lees, llegará el idicado, ese Mario Casas que te lleve una noche a los mejores restaurantes de la ciudad proando todo tipo de cosas, al pasar por doce restaurantes te lleva a un edificio, al más alto de la ciudad, que te vende los ojos y te lleve a la azotea, llegar a la punta de arriba y que te quite la venda y te susurre "ya puedes abrirlos", y ves el paisaje más bonito que hayas visto jamás. De repente, por un momento, todo vuelve, esa sensación ya conocida de meses atrás vuelve junto con algún que otro recuerdo, me doy cuenta de que tengo miedo, miedo a volver a pasar lo que ya he pasado, miedo de quese aleje y perderlo, miedo de que se de cuenta que es demasiado para mi, tengo miedo de que me abandone y me quede sola. Y es ahí cuando empiezas a sonreír por él, a pasar noches en vela pensando es todo lo que has pasado con él, empiezas a tener celos, a enfadarte por verlo junto a otra, empiezas a depender de él, a hacer que tu felicidad dependa de la suya, y cuando te des cuenta ya será demasiado tarde para frenar tus sentimientos, empiezas a ser realmente feliz y a olvidar todo lo pasado. 
Y es ahí cuando te das cuenta de que estás realmente enamorada.
Pasan los días y a pesar de mi miedo sigo hacia delante como los de Alicante, me siento realmente bien a medida que pasa el tiempo, hacia tiempo que no me sentía bien conmigo misma. Con todo lo que me ha pasado me ha servido para darme cuenta de que hay que creer en hechos y no en dichos, que lo que no se valora luego se llora, y quien algo quiere algo le cuesta, porque lo único que cae del cielo es la lluvia, ROMA NO SE CONQUISTÓ EN UN DÍA, ¿no crees? 

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